Fecha: 3-5 de julio de 2019

Lugar: Casa de Velázquez

El museo y su acceso abierto al gran público materializan una relación simbólica y efectiva entre el Estado y los ciudadanos, una « razón museal » que a su vez, y como lo demostró D. Poulot1, fomenta la creación de identidades democráticas y de regímenes de legitimaciones en constantes mutaciones. La institución museal, cuya fundación radica en un régimen de propiedad pública de bienes culturales y en un reparto igualitario de aquellos bienes simbólicos, posee en Europa orígenes diversos y conserva algunas herencias con los imaginarios políticos colectivos del Antiguo Régimen. En este sentido, el caso francés resulta singular, ya que impuso durante el periodo revolucionario de la Convención (1793-94) una ruptura fundacional, articulando en torno a la autoridad museal un proyecto de refundación de la identidad y de la soberanía del pueblo.

Este curso propone analizar la historia contemporánea de las relaciones entre museo y democracia en el transcurso del siglo XX y principios del siglo XXI en la Europa del sur, haciendo hincapié en el estudio de las instituciones museales y sus vínculos con el régimen de soberanía popular de las que emanan, teniendo en cuenta la diversidad de dichos imaginarios y de los sistemas democráticos en una perspectiva transnacional.

El espacio geográfico y cultural de la Europa del Sur ofrece un campo de estudio privilegiado, ya que la diversidad de las experiencias de rupturas y transiciones democráticas en el siglo XX (Francia, España, Grecia, Italia, Portugal, antigua Yugoslavia) permite observar los retos y las modalidades de actuación del museo en la refundación contemporánea de la ciudadanía democrática. Se analizarán los regímenes de singularidad de las relaciones entre museos y democracia en el marco europeo, principalmente en aquellos países del sur que se han incorporado en el espacio europeo en el transcurso de los años 1980 y 1990 y que han experimentado procesos de democratización rápidos, en comparación con Francia e Italia, primeros países fundadores de la CEE. En el contexto institucional y en el campo de reivindicaciones asociativas y culturales de minorías (étnicas, políticas, profesionales, sexuales, migratorias, coloniales, etc.) la competición o los conflictos museográficos estructuran decididamente las expectativas y los imaginarios museales. A semejanza de las (re)fundaciones de las sociedades democráticas del sur de Europa, el campo de las prácticas museográficas se presenta como un espacio de elaboración de una identidad nueva con aspiraciones al consenso, así como un espacio de negociación, a veces dolorosa, de diferentes memorias y diversas identidades. Dicha perspectiva focalizada en el Sur de Europa aspira a fomentar nuevos planteamientos más globales en el estudio de los museos a partir de la noción misma de Sur, para analizar, desde sus márgenes, las reconfiguraciones materiales, arquitectónicas, administrativas y profesionales de un espacio cultural democrático europeo. Este perspectiva, estrechamente ligada al Southern turn, se centrará en el análisis de las circulaciones y de las reconceptualizaciones de las prácticas museales a escala global y siguiendo una lógica Sur/Sur.

Por último, la diversidad y las mutaciones actuales de instituciones museales (museos de arte, museos de historia, museos de sociedad, …) ofrecen una perspectiva de análisis de los procesos de representación y de legitimación de las identidades democráticas en construcción o en crisis. Además de las relaciones entre museos y democracia, se priorizará también el análisis de las transformaciones contemporáneas de las identidades y valores democráticos, desde el fin de la Guerra Fría, y particularmente en el marco de la crisis actual de representación democrática. En un principio de siglo XXI, tan marcado por fenómenos que W. Brown calificó de « de-democratización » globalizada2, el museo está muy impregnado por lógicas empresariales, aunque constituya un espacio de democracia real mediante el desarrollo de una museología social y de políticas de participación, con el fin de organizar de forma colectiva posibles democráticos y un reparto popular de bienes culturales comunes.

Capital simbólico, capital político, capital económico y capital cultural participan en la construcción y en el desarrollo de la institución museal: sus lógicas, sus modalidades de interacción, sus evoluciones y sus contradicción serán el objeto de estudio de este curso de verano dirigido a estudiantes de doctorado o posdoctorado, así como a estudiantes de Máster con un proyecto de investigación avanzado o a profesionales del sector deseando completar sus conocimientos. El museo como práctica, como utopía y promesa democrática, podrá analizarse desde campos disciplinarios muy diversos como la historia política, la historia de las instituciones culturales, las cultural studies, las ciencias políticas, la historia del arte, la sociología, la antropología o la filosofía.

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